Capítulo 15
¿Por qué alguien se molestaría tanto para matarlos?
- Nos quiere hacer sufrir-dijo Mary secándose las lagrimas que caían de sus ojos- ¿No os dais cuenta? Eso es lo que quiere. Primero juega con nosotros hasta volvernos locos…
- Y débiles-Continuó Verónica por ella- Y después, cuando estamos locos, confusos y débiles nos mata.
Los invitados seguían allí, plantados, nerviosos. No sabían nada, ya solo quedaban cinco y la cosa iba a peor. Los peones desaparecían cada vez que alguien iba a morir, J se atrevía a pasearse delante de sus narices y les dejaba notas con mensajes inquietantes. ¿Qué harían ahora?
- Quiero irme de aquí-dijo Lily- Tengo miedo.
- Necesitamos algo que nos ayude a descubrir donde está J-señaló Verónica.
Cada loco con su tema. Cada vez se comían más el coco pensando en la salvación.
Como la nota la habían escrito a mano, Verónica pensó en que podrían hacer una prueba con la caligrafía de cada uno. Ninguna coincidía.
- Ya estamos seguros de que no es ninguno de nosotros-comentó Verónica examinando detenidamente lo que habían escrito cada uno de ellos.
- ¿Pero eso no estaba claro ya?- preguntó Víctor.
- No te creas-le respondió ella.
¿Por qué había dudas en que fuese uno de ellos? La nota entró cuando estaban todos juntos.
- Hay alguien más en la isla-afirmó Alex-No hay otra explicación posible.
- Pero ya hemos registrado cada hueco, debajo de cada roca, en cada armario…-dijo Lily- Y no hay nadie más que nosotros.
- Y los que están…-añadió Mary rompiendo a llorar.
Los que quedaban fueron a consolarla. Y entre lágrima y lágrima pasaron el resto del día.
Capítulo 16
- El tiempo pasa-dijo entonces la voz misteriosa vigilándolos desde las escaleras- Y seguís sin atraparme. Otro u otra morirá. Tiempo al tiempo.
Ninguno se dio cuenta de que allí había alguien. Un ligero presentimiento, una sensación extraña… pero nada más. Quizá fuese porque no se lo esperaban o simplemente esa persona se escondía bien, pero seguían sin encontrarla.
Los cinco invitados que todavía seguían vivos llevaban varias horas sin poder dormir. Intentando conciliar el sueño Verónica miraba a su alrededor.
- ¿No puedes dormir?-preguntó Lily-Yo tampoco y no creo que pueda hasta que salgamos, si salimos.
- No digas eso. Te prometo que descubriré a la asesina y saldremos de aquí, vivos.
- ¿Mary no ha subido?
- No, Alex se ha quedado con ella.
- Creo que yo también bajare.
- Intenta calmarla. Lo de Jim le ha afectado mucho.
Lily bajo y le dijo a Alex que ella se quedaría con Mary por si quería descansar. Ahora que ya sabían que ninguno de ellos era el culpable confiaban más a la hora de quedarse solos con alguien. Alex subió, pero en vez de ir a su habitación llamó a la de las chicas.
- ¿Quién es?-se oyó la voz de Verónica desde dentro.
- Soy Alex, ¿puedo pasar?-dijo entrando.
- Ya estas dentro, así que pasa.
- Veo que aunque te estés volviendo loca con todo este misterio no pierdes el sentido del humor.
- Ya me conoces.
- Sí.
- ¿Qué querías?
- Hablar contigo.
- No me digas-dijo ella con ironía.
- Verónica, quiero salir de aquí, contigo.
- Yo también. ¿Pero sabes qué pasará? Que si no pillo a quien nos está haciendo esto, no podremos escapar.
- ¿Sabes ya quién es?
- Tengo una teoría pero no sé si es cierta.
- ¿Quién?
- No quiero decirlo hasta que de verdad esté segura, entonces lo diré.
- Bueno, si lo prefieres así. Me voy, quiero intentar dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario