martes, 22 de marzo de 2011

Capítulo 7

-         Me parece que lo sabremos muy pronto-dijo Verónica.
-         Phoebe siento mucho lo de Mark-comentó Chris.
-         Sí, yo también- admitió Phoebe-era joven y tenía mucho futuro…
-         Y una relación contigo-dijo enseguida Verónica cortando a la chica.
-         ¿Cómo lo sabes?-preguntó el doctor.
-         Fácil, habla en sueños.
-         Os prometo que yo no he sido-inquirió inmediatamente Phoebe.
-         Yo también lo creo. Ahora quedan menos personas y por lo tanto más posibilidades de descubrir al asesino-se apresuró a decir Chris.
-         Tienes razón y estoy dispuesta a descubrir quien ha sido, aunque sea lo último que haga. Esta maldita isla…-comentó Verónica antes de que Phoebe terminara su frase.
-         Nos está jodiendo la vida.
Las tres personas que se encontraban en la habitación (Verónica, Phoebe y Chris) no sabían qué hacer con el cadáver del abogado, así que decidieron dejarlo en aquella habitación.
Jade se encontraba en la habitación de al lado con Alex y Víctor:
-         Como puede ser que esa chica tan joven sepa tanto-comentó la secretaria.
-         Y aun no lo has visto todo-dijo Alex sonriendo.
-         Creo , y a aunque no la conozco mucho, que apostaría todo a que ella va a descubrir al maldito asesino-afirmó Víctor- en fin, solo fue un par de años mi alumna, pero era bastante inteligente.
Esa misma noche, cuando bajaron a cenar se dieron cuenta de que faltaban dos personas Phoebe y Chris.
-         Creo que iré a ver qué pasa-dijo Alex.
Pero no solo fue él, sino que todos le seguían a través de la larga escalera que conducía al piso de arriba. Entraron primero en la habitación de Phoebe, pero ella no estaba. Por el pasillo se cruzaron con Chris:
-         Ya bajaba a cenar, siento haberos hecho subir para nada.
-         ¿Dónde está Phoebe?-se atrevió a preguntar Jade.
-         No la he visto, debe estar en su habitación.
-         Ya hemos mirado-contestó Verónica.
-         Pues no sé, la verdad, vamos a buscarla-dijo el doctor.
-         No va a hacer falta-comentó Jade señalando a la ventana- está ahí, en la terraza que da al mar. Solo que está muerta y no creo que venga a cenar.
Todos bajaron rápidamente y se dirigieron al lugar mencionado anteriormente por la secretaria de la ahora fallecida Phoebe.
-         No sé exactamente como ha ocurrido-dijo Chris.
-         Yo creo que si-comentó Verónica-tiene un pequeño agujero en el brazo, y solo pueden ser dos cosas: le han inyectado veneno o una burbuja de oxigeno en la sangre.
-         Creo que será lo segundo-inquirió Chris.
-         Pero eso no explica cómo es que Jade supiera que estaba muerta con solo mirarla desde arriba-comentó Verónica mirándola.
-         Yo… ella nunca está quieta, la conozco, conocía, muy bien y es muy nerviosa. Así que como no la vi moverse y con todo lo que está pasando…
-         Dejémoslo ahí y vamos a cenar, tengo hambre-dijo Alex.
Todos se fueron a cenar. Verónica pensaba que Jade era la asesina: “Se comporta de manera extraña, además era su jefa, le podía guardar rencor o tenerle envidia. Estoy segura de que es ella”
De nuevo todos subieron para descansar un poco ya que habían planeado intentar hacer una balsa por la mañana. Todos excepto Chris que se quedó un buen rato en el baño.
-         Hace mucho tiempo que Chris está abajo ¿no?-dijo Alex levantándose de la cama-será mejor que vaya a ver si le ha pasado algo.
-         Te acompaño-le siguió Víctor.
El informático y el profesor bajaron, se metieron por el salón, y llegaron a la puerta del baño.
-         Chris ¿Sigues ahí?-preguntó Alex.
-         Parece que no-le contestó Víctor.
-         Aquí pasa algo, la puerta no se abre.
-         Vamos a intentar abrirla.
Los dos muchachos se pasaron unos 10 minutos intentando abrir la puerta. Al final lo consiguieron pero desafortunadamente lo que encontraron dentro no fue muy agradable…

Gracias Juanjo

Te debo una por lo de mates

domingo, 20 de marzo de 2011

Recordatorio de los personajes

                                                               Invitados
Verónica (Detective)à Kristen Bell



















Alex (Estudiante de informática)àJason Dohring
 


Lily (Millonaria)àAshley Benson


Mary (Bailarina)à Lucy Hale


Jim (Actor)à Ian Harding


Chris (Médico)à Drew Fuller



Phoebe (Empresaria)àShannen Doherty



Mark (Abogado)àT.W. King


Jade (Secretaria de Phoebe)àJayma Mays

Víctor (Profesor)à Peter Facinelli


No invitados

Claudia (Alumna de Víctor)àTaylor Swift



Rose (Empleada)à Imelda Staunton (Muerta)
Robin (Cocinero)àGeorge Clooney (Muerto)

lunes, 14 de marzo de 2011

Capítulo 6

-         Sois amigas, y también antiguas alumnas mías-terminó el profesor.
-         ¡Es verdad! Le recuerdo estuve en su clase dos años seguidos y fue mi tutor-dijo Verónica.
-         Claro, ya decía que me sonaba su cara-comentó Lily- es usted mi profesor de lengua de 3º.
-         Sabía que os conocía.
-         En fin, encantada de volver a verle-reconoció Verónica-pero ahora me voy a mi cuarto.
-         Nos vemos más tarde.
-         Yo me voy con ella, encantada de nuevo profesor.
Las dos chicas salieron de la cocina mientras el profesor se quedó pensando. En ese momento no lo habría pensado pero quizás fuera una de ellas. Lo raro es que ninguna parecía culpable. “Jamás sería capaz de pensar en ellas como asesinas y mucho menos sabiendo que son unas chicas estupendas. Además Verónica está investigando paso por paso las muertes y Lily no tiene motivos, ¿o quizás si? El caso es que son un par de chicas inocentes. No se me pasa por lo cabeza desconfiar de ellas. Será mejor que me vaya a dormir un rato” pensaba Víctor mientras abandonaba la estancia.
De vuelta en la sala principal, casi todos los presentes habían terminado de comer, excepto Jade. La mejor amiga y secretaria de Phoebe era sin duda la persona que más tardaba en comer.
-         Señorita, si no le importa nos retiramos a descansar-dijo amablemente Mark.
-         No, retírense a descansar si lo desean, no me importa comer sola.
Ya todos se habían retirado excepto ella. Casi media hora más tarde Jade terminó de comer. Justo en el momento en que dejaba su plato en el lavavajillas se oyó un grito arriba:
-         ¡Ahhh!-era el grito ensordecedor de Phoebe- ¡Qué alguien me ayude!
-         ¿Qué ha pasado?-preguntó Chris entrando.
-         He venido a hablar con él y me lo he encontrado aquí tumbado sin pulso.
-         Está muerto-dijo el doctor-no sé exactamente cómo pero ha muerto.
-         Le han envenenado-comentó Verónica apoyada sobre el marco de la puerta.
-         ¿Cómo?-preguntó Chris.
-         En su almohada-le contestó la joven-hay una mancha, juraría que es “sangre del diablo”.
-         ¿Qué es eso?- dudó Phoebe.
-         Eso, es la mancha roja que hay en su almohada. ¿Notáis ese olor a azufre?- confirmó Verónica.
-         Es verdad, no me había fijado-dijo Chris.
-         Eso es “sangre del diablo”. Un veneno de un color rojo y de ligero olor a azufre que en contacto con la piel mata en cuestión de segundos.
-         Ya ha caído otro-comentó Jade entrando en la habitación-¿Quién será el próximo?