miércoles, 18 de mayo de 2011

PARA MI AMIGA HARU ♥ Un abrazo!

Capítulo 19
Verónica, ahora más convencida que nunca, deseaba atrapar al monstruo que tantas vidas estaba destrozando. Para ello tenía un plan perfecto o no. Solo tenía un fallo.
Por la noche, Víctor fue al salón. Hasta ahí todo normal, ¿no? Pues no, ¿su error? Ir solo. Sentado, parecía esperar algo. ¿Su final? Tal vez. A lo mejor esperaba ser un héroe y enfrentarse a la asesina. Fuera lo que fuese lo que tramaba parecía ir bien. Las escaleras crujieron y cuando se giró… la vio. Distinguió su cara perfectamente…
-         Tú…
Fue todo lo que dijo antes de que la asesina sacara un arma. Un minuto después Víctor seguía sentado en el sofá.
-         ¿Por qué no lo haces? Dispara. ¿No tienes el valor suficiente después de haber matado a siete personas?-le preguntó Víctor.
¿Siete? No puede ser. Con Mary ya iban ocho. ¿Cómo es posible?
-         ¿Me estás vacilando?-preguntó la voz-No te conviene yo tengo el arma, Víctor.
-         Pero hay algo que yo tengo que tú no.
-         Ja. ¿Qué es eso que tú tienes?
-         Valor. Para dar la cara.
-         No me puedo creer que estés haciendo esto, yo te quiero.
-         ¿Qué me quieres? Yo a ti no.
-         Me abandonaste, Víctor.
-         Pasé página. Estabas loca.
-         ¡No! ¡No me vuelvas a llamar así nunca!
-         Loca.
-         No me obligues a hacerlo. No me obligues a matarte.
-         Para eso me llamaste, ¿no? Venganza…
-         Fue tú culpa. Me dejaste para irte con una alumna.
-         Te metieron en una clínica psiquiátrica después de intentar matarme a mí y a Claudia. Debí adivinar que eras tú.
-         No te intenté matar. Solo quería alejar a esa niñata asquerosa de ti. Tu alumna no te merecía, yo sí.
-         Al principio no te reconocí, pero después de varias semanas lo supe. Supe que te conocía.
-         Cuatro años. Eso he pasado dentro del maldito manicomio por tu culpa, tramando la venganza perfecta y ahora me voy a vengar.
-         Sabes que no fue mi culpa. Además por qué no me has matado desde el principio.
-         Quería darte una oportunidad.
-         Pero ¿por qué has matado a otros? No lo entiendo.
-         Ni lo entenderás porque vas a morir.
-         No estés tan segura.
En el momento en que Víctor terminó de decir la palabra “segura” una sombra se abalanzó sobre la que ahora, tirada en el suelo intentando alcanzar el arma caída a escasos centímetros, iba a dejar de atormentarlos para siempre.
-         No tan rápido-dijo Verónica dándole una patada a la pistola para evitar que la asesina la cogiera y arremetiera contra ellos- Sabia que eras tú.
Capítulo 20
Alex la estaba sujetando y la asesina intentaba escapar pero no lo consiguió.
-         Buen plan-dijo aplaudiendo Verónica-Hace tiempo que pensaba que solo tu podías ser la culpable.
-         Niñata, sabía que me ibas a causar problemas-le contestó la asesina.
Por fin había acabado todo. Creo que se me olvida algo… Claro aún no os he dicho lo que pasó después.
Los que aún quedaban vivos ataron a la asesina a una silla (lo típico) y la interrogaron:
-         ¿Cómo salimos de aquí?-interrogó Verónica.
-         No podéis-respondió la asesina.
-         No me toques los…pies-dijo Verónica-No te va a gustar que me enfade, así que dímelo.
-         No.
-         Dinos como salir de aquí-Alex intentó que dijera la verdad.
-         No.
-         Si pensaba matarnos a todos, tendría algo para salir de aquí, pero ¿qué?-señaló Verónica.
-         Un móvil-dijo Lily.
-         Vamos a buscarlo-comentó Víctor-La hemos atado fuerte, no se podrá soltar.
Los dos chicos y las dos chicas se fueron a buscar a la habitación de la asesina. La dejaron sola.
-         ¡Lo he encontrado!-gritó Lily saliendo del fondo del armario.
Todos volvieron a bajar y… ¡Sorpresa! La asesina no estaba. Había cortado las cuerdas y se había largado.
-         Hay una nota en la pared-dijo Alex cogiendo la nota.
“Me habéis atrapado, pero os habéis olvidado de que lo tenía todo preparado. Si queréis venir a por mí estaré en el baño.”
-         ¿El baño?-preguntó Víctor.
Todos se dirigieron hacia allí. Cuando llegaron una cuerda rodeaba su cuello.
-         “Ja. Como ya tengo preparada la carta (por si acaso me atrapabais), para cuando me encontréis estaré muerta-leyó Alex- Se que os preguntareis por qué he matado a los demás. Fácil. Verónica ya sabe por qué maté a Phoebe. Me despidió. A los criados los maté porque cometí un error. Los llamé personalmente y reconocieron mi voz. Mark, se acostó conmigo y después volvió con Phoebe. Chris, se equivocó. Cuando mi hermana se puso enferma le diagnosticó un simple virus. Un año después murió de “ebola”. Mary, quería vengarme de ella. Mi hermana, antes de morir, era una niña de 15 años. Cuando nos mudamos y entró al instituto, nadie le hacía caso. Pero un día vino con una amiga a casa, era Mary, un poco más gótica. Luego Mary se marchó y mi hermana se pasó mucho tiempo sin salir, llorando porque su mejor amiga se había ido. Entonces descubrí que estuvo saliendo con Jim. Los llamé a los dos y cuando volvió con él, le mate. No pensaba matarla, solo quería que supiera lo que sintió mi hermana. Pero la muy estúpida se suicidó.”
Cuando Alex terminó de leer la carta todos se quedaron sin palabras.
Ya he contado la historia de lo que pasó en aquella endemoniada isla. Se me olvidaba la última conversación que tuvimos, aparte de deciros el nombre de, la ahora muerta, asesina:
-         ¿No pone nada más?-preguntó Verónica.
-         Sí-respondió Alex-“Posdata: Os quiere, Jade”
Exacto, la asesina era Jade. Fingió su propia muerte porque sabía que Verónica tenía pruebas contra ella. Pero la joven detective fue más lista que ella.
Epílogo
Después de llamar con el teléfono de Jade a la policía y contarle todo lo que había pasado, los rescataron de la isla. La verdad no me lo esperaba, solo habían pasado unas semanas. Ni siquiera llegaba a ser un mes.
Aún hoy, cuando se reúnen los supervivientes de esta macabra historia, comentan lo que pasó. Se lamentan y van a visitar a los que el corazón le dejó de latir en la isla.
Ahora cada vez que paso con mi novio y mi mejor amiga por la carretera desde la que se ve la isla, en la que vivimos un infierno, nos miramos y decimos:
-         La isla del pánico.
La isla del pánico, se le quedó ese nombre. Cada vez que me acuerdo de cuanto sufrimos allí, no puedo evitar soltar una carcajada seguida de unas lágrimas. Escapamos a la muerte, de eso me rio, y otros murieron, por eso lloro.
Lily y yo cada semana vamos a visitar la tumba de los fallecidos. En cada una de ellas pusimos un peón negro de ajedrez.
Y me preguntareis, ¿Verónica cómo supiste que Jade era la culpable? Si recordáis que le dije a mi novio, Alex, que lo sabía. Por una vez le mentí. No tenía ni idea. Solo esperaba que mi plan saliera bien.
Os cuento esta historia porque hoy fui a dejar flores  sobre la tumba de Mary, Jim, Phoebe, Mark, Chris, Rose y Robin. Pero también sobre la de Jade…
           Fin

lunes, 16 de mayo de 2011

Capítulos 17 & 18

Capítulo 17
Lo poco que habían descansado les había servido para recuperar fuerzas. Los días pasaban como si fueran minutos en aquella isla. Sin comunicación con el exterior y un asesino suelto, el ánimo no estaba demasiado… no había animo.
Mary era la única que seguía sin dormir nada.
-         No me puedo creer que me esté pasando esto-le dijo a Víctor-Yo quería a Jim. Me quiero morir.
-         Era un buen tío, no puedo creer que lo hayan matado antes que a mí-respondió él.
-         Volvió a por él. ¿Por qué lo hizo?
-         Mary…, él… sabía quién era el asesino.
-         La asesina, él lo dijo. Después lo dejamos sólo y ella volvió.
-         La que sea se está tomando demasiadas molestias para matarnos.
-         Creo que ella tiene algo en contra de nosotros.
-         Y yo creo que no deberíamos hablar más de esto por ahora. Lo mejor será que descanses.
 Finalmente se quedó dormida cuando todos comían. Todos menos Víctor que se había quedado con ella en la gran sala por la que un día entró la nota de la asesina.
-         Sigo sin saber quien ha sido-comentó Alex.
-         Nunca lo sabremos-añadió Lily.
-         No seáis negativos. Yo tengo la esperanza de seguir viva hasta descubrirlo-dijo Verónica.
-         ¡Chicos!-gritó Víctor.
Los que estaban en la cocina fueron corriendo.
-         Malas noticias, falta un peón-dijo el profesor.
-         ¿Dónde está? Todos estamos vivos-apuntó Alex.
Lo que él no sabía es que en aquella sala faltaba alguien. ¿Pero quién?

Capítulo 18
-         ¡Lily!-gritó exaltado Víctor.
-         Estoy aquí-dijo apareciendo con un papel en la mano-Es una nota de J.
-         ¿Qué pone?-preguntó ansiosamente Verónica.
-         Esta vez no he sido yo-leyó su joven compañera.
-         ¿Qué?-dijo asombrado Víctor.
-         Solo pone eso-respondió Lily.
-         ¿Y eso qué significa?-interrogó el profesor.
-         Que se ha suicidado-le contestó Alex que había ido a ver a Mary que yacía en un sofá.
La chica se había quitado la vida. Cuando Alex le dio la vuelta una gran mancha de sangre la rodeaba. Solo había un trozo de cristal.
-         Pero si no se ha cortado ¿de dónde viene tanta sangre?-preguntó sorprendida Lily con lagrimas en los ojos.
-         Sí, se ha cortado-contestó Alex señalando un corte detrás de la oreja derecha de la joven muerta.
-         ¿Por qué en la oreja? No hubiese sido mejor en la muñeca-cuestionó Víctor- Además como ha podido hacerlo sin que me dé cuenta.
-         Tienes más posibilidades de morir que cortándote las venas de la muñeca si te haces una pequeña incisión detrás de la oreja. Estarías distraído-apuntó Verónica.
-         Yo se lo dije-dijo Alex.
-         ¿El qué?-preguntó Verónica.
-         Lo de la oreja-contestó su novio-Cuando me quedé con ella.
-         No ha sido culpa tuya-aseguró Víctor-A mí me dijo que se quería morir. No la vigilé.
-         Era tan joven-comentó de pronto Lily- Era mi amiga.
-         Lily… era nuestra amiga-le dijo Verónica-Ahora más que nunca tengo que descubrir a la asesina. Y vosotros me vais a ayudar.

sábado, 14 de mayo de 2011

Capítulos 15 & 16

Capítulo 15
¿Por qué alguien se molestaría tanto para matarlos?
-         Nos quiere hacer sufrir-dijo Mary secándose las lagrimas que caían de sus ojos- ¿No os dais cuenta? Eso es lo que quiere. Primero juega con nosotros hasta volvernos locos…
-         Y débiles-Continuó Verónica por ella- Y después, cuando estamos locos, confusos y débiles nos mata. 
Los invitados seguían allí, plantados, nerviosos. No sabían nada, ya solo quedaban cinco y la cosa iba a peor. Los peones desaparecían cada vez que alguien iba a morir, J se atrevía a pasearse delante de sus narices y les dejaba notas con mensajes inquietantes. ¿Qué harían ahora?
-         Quiero irme de aquí-dijo Lily- Tengo miedo.
-          Necesitamos algo que nos ayude a descubrir donde está J-señaló Verónica.
Cada loco con su tema. Cada vez se comían más el coco pensando en la salvación.
Como la nota la habían escrito a mano, Verónica pensó en que podrían hacer una prueba con la caligrafía de cada uno. Ninguna coincidía.
-         Ya estamos seguros de que no es ninguno de nosotros-comentó Verónica examinando detenidamente lo que habían escrito cada uno de ellos.
-         ¿Pero eso no estaba claro ya?- preguntó Víctor.
-         No te creas-le respondió ella.
¿Por qué había dudas en que fuese uno de ellos? La nota entró cuando estaban todos juntos.
-         Hay alguien más en la isla-afirmó Alex-No hay otra explicación posible.
-         Pero ya hemos registrado cada hueco, debajo de cada roca, en cada armario…-dijo Lily- Y no hay nadie más que nosotros.
-         Y los que están…-añadió Mary rompiendo a llorar.
Los que quedaban fueron a consolarla. Y entre lágrima y lágrima pasaron el resto del día.

Capítulo 16
-         El tiempo pasa-dijo entonces la voz misteriosa vigilándolos desde las escaleras- Y seguís sin atraparme. Otro u otra morirá. Tiempo al tiempo.
Ninguno se dio cuenta de que allí había alguien. Un ligero presentimiento, una sensación extraña… pero nada más. Quizá fuese porque no se lo esperaban o simplemente esa persona se escondía bien, pero seguían sin encontrarla.
Los cinco invitados que todavía seguían vivos llevaban varias horas sin poder dormir. Intentando conciliar el sueño Verónica miraba a su alrededor.
-         ¿No puedes dormir?-preguntó Lily-Yo tampoco y no creo que pueda hasta que salgamos, si salimos.
-         No digas eso. Te prometo que descubriré a la asesina y saldremos de aquí, vivos.
-         ¿Mary no ha subido?
-         No, Alex se ha quedado con ella.
-         Creo que yo también bajare.
-         Intenta calmarla. Lo de Jim le ha afectado mucho.
Lily bajo y le dijo a Alex que ella se quedaría con Mary por si quería descansar. Ahora que ya sabían que ninguno de ellos era el culpable confiaban más a la hora de quedarse solos con alguien. Alex subió, pero en vez de ir a su habitación llamó a la de las chicas.
-         ¿Quién es?-se oyó la voz de Verónica desde dentro.
-         Soy Alex, ¿puedo pasar?-dijo entrando.
-         Ya estas dentro, así que pasa.
-         Veo que aunque te estés volviendo loca con todo este misterio no pierdes el sentido del humor.
-         Ya me conoces.
-         Sí.
-         ¿Qué querías?
-         Hablar contigo.
-         No me digas-dijo ella con ironía.
-         Verónica, quiero salir de aquí, contigo.
-         Yo también. ¿Pero sabes qué pasará? Que si no pillo a quien nos está haciendo esto, no podremos escapar.
-         ¿Sabes ya quién es?
-         Tengo una teoría pero no sé si es cierta.
-         ¿Quién?
-         No quiero decirlo hasta que de verdad esté segura, entonces lo diré.
-         Bueno, si lo prefieres así. Me voy, quiero intentar dormir.

martes, 10 de mayo de 2011

Capítulo 14

Según la conjetura de los peones, alguno de los tres había muerto. Pero ¿quién? Y ¿dónde estaban los demás? Y lo más importante si la caja con los peones estaba en la habitación de los chicos, ¿cómo había llegado al salón? Muchas preguntas sin resolver… De pronto se oyó un grito en la planta de arriba:
- Mary-dijo Lily.
Y las dos chicas y Alex corrieron escaleras arriba. Cuando llegaron arriba se encontraron a Mary tirada en el suelo llorando. Tenía sobre las rodillas a Jim. En su pecho había un puñal clavado. Había recibido varias puñaladas pero aun respiraba.
- ¿Qué ha pasado?- preguntó Alex a Mary.
- No lo sé, me lo he encontrado así-contestó ella- por favor haced algo, no dejéis que muera, por favor.
- Traigo el botiquín-dijo Víctor.
- La he visto, la he visto-inquirió Jim.
- ¿A quién?-le interrogó Verónica.
- A la asesina-respondió el herido.
- ¿“La”?-cuestionó Alex.
- Luego nos lo cuentas, será mejor que descanse, ha perdido mucha sangre-dijo Víctor- Ayudadme a llevarlo a la habitación.
Entre todos lo llevaron a la habitación. Allí, Jim, se quedó dormido.
Los demás se dirigieron a la cocina para darle un poco de agua a Mary, que seguía llorando.
- ¿Por qué él? ¿Por qué?- se preguntaba la bailarina.
- Tranquila, lo descubriremos-la tranquilizó Lily.
- será mejor que volvamos con Jim, no sabemos si “la” asesina sigue acechando-comentó Verónica.
Todos regresaron junto al enfermo.
- ¡No! ¿Por qué no respira?- gritó Mary sacudiendo a Verónica como si tuviera la culpa.
-         No lo entiendo, la última vez que lo vimos parecía estar recuperándose bien-dijo Víctor.
-         Creo que no ha sido eso lo que lo ha matado-comentó Alex-Hemos llegado tarde.
En la almohada sobre la que estaba apoyada la cabeza de Jim, una gran mancha de sangre lo cubría todo.
-         Mirad, ¿qué es eso que tiene en el brazo?-preguntó Alex.
-         “Sabía demasiado”- leyó Verónica- Y lo firma “-J”.
-         Claro el había visto a la asesina, así que ha vuelto y ha rematado la faena-aseguró Víctor.
-         Pero ¿por qué?- gritó Mary- Yo lo quería.
-         Tranquila, vámonos abajo-la volvió a tranquilizar Verónica-Chicos llevadlo a otra habitación, por favor.
Mary acompañada por Verónica y Lily volvió a la planta baja. Allí se sentaron las tres. Mary no paraba de llorar.
-         Estoy segura de que no ha sido ella-le dijo Lily  a Verónica en voz baja mirando a Mary.
-         Yo también-asintió Verónica.
Pero si la voz misteriosa había dicho que Alex era el siguiente, desde lo alto de la roca, ¿por qué había muerto Jim?
Ahora solo eran cinco, al igual que quedaban cinco peones.
Los dos chicos que aún quedaban vivos bajaron a reunirse con sus compañeras después de encerrar el cuerpo del actor en una de las habitaciones vacías que quedaban.
Aquello parecía un cuadro. Todos sentados mirando a un punto fijo de la pared. Todos excepto Mary que lloraba desconsolada. De golpe se abrió una de las ventanas y una gran corriente de aire entró arrastrando un papel. La nota calló justo en las rodillas de Verónica.
-         ¿Qué pone?-preguntó Lily a su amiga.
-         “Ya solo quedáis cinco. ¿Quién será el siguiente o la siguiente? Yo lo sé, pero vosotros no tenéis ni idea. Parecéis ovejas perdidas en el prado. Buena suerte.   –J”-Leyó Verónica.
Alex fue corriendo a asomarse a la ventana, pero otra vez lo mismo:
-         No hay nadie.
-         Está jugando con nosotros-dijo Lily.
-         Y no tenemos ni idea de quien es-añadió Verónica.
Otra vez más de lo mismo. Un desconocido, que ahora es desconocida, juega con ellos y los vuelve locos. Quizá cumpla su promesa y el próximo sea Alex… o no.

viernes, 6 de mayo de 2011

Capítulo 13

Alguien pasó por detrás de ellos, alguien con la sudadera con capucha que había visto Víctor en la cocina.
-         Ese es, al que vi en la cocina-gritó Víctor.
Pero ya era demasiado tarde, el intruso había escapado.
-         Pero no puede ser, estamos todos aquí-dijo Lily.
-         A menos que el asesino estuviese escondido todo este tiempo en la casa-señaló Verónica.
-         No tiene salida. Ha entrado en la casa, vamos a buscarle-dijo Jim.
Los seis entraron en la casa. Vieron como el asesino subía las escaleras.
-         Ya está, allí arriba no puede escapar. Vamos-dijo Alex.
Subieron por las escaleras. Y lo vieron entrar en una de las habitaciones. Lo siguieron. Pero al abrir la puerta… Nada ni nadie. No había nadie. Bueno sí, Jade.
-         ¿Qué hace aquí Jade?-preguntó Verónica.
-         Nos dio pena dejarla en el acantilado, así que la trajimos aquí-le respondió Mary.
-         ¿Cómo se nos ha podido escapar? No lo entiendo-dijo Jim.
-         No hay nada en el armario, ni debajo de la cama-comentó Alex que había empezado a buscar por toda la habitación.
-         No me puedo creer que se nos haya escapado-insistió Lily- No ha podido esfumarse así como así.
El que parecía ser el asesino se les había escapado delante de sus narices. ¿Cómo es posible?
Sentada en una roca Verónica pensaba en la posibilidad de que hubiese saltado por la ventana: “Imposible. Se hubiese matado”. Nadie entendía como podía haber desaparecido sin dejar rastro.
-         ¡Chicos, venid!-gritó Lily desde el salón.
-         ¿Qué pasa?-preguntó Alex.
-         Falta uno de los peones-contestó la chica.
-         ¿Dónde están Mary, Víctor y Jim?- se apresuró a preguntar Verónica.