miércoles, 23 de febrero de 2011

Capítulo 5

Allí estaba la persona que buscaban, Rose estaba colgada del final de la cuerda. ¿Se habría suicidado?
-         Pero qué ha hecho esta mujer-dijo Mark.
-         No ha sido ella-observó Verónica-la cuerda está atada a su cuello, pero no como se la ataría una persona para suicidarse, y la cuerda la han atado después.
-         ¿Cómo lo sabes?-preguntó Mark.
-         Es fácil-respondió Verónica-mirad, la cuerda es demasiado corta para haberla atado a la pata de la cama y después tirarse por la ventana. Si la hubiese atado la cama se hubiese desplazado, pero por el contrario en el suelo no hay marcas de haber sido arrastrada.
-         Entonces, han colgado a Rose y después han atado la cuerda a la pata de la cama-comentó Alex.
-         Eso es-dijo Verónica mirando al chico.
-         No lo entiendo, ¿Por qué alguien quería matar a esos dos?-preguntó-Phoebe.
-         Creo que no es solo a esos dos…-comenzó a explicar Verónica cuando fue interrumpida por Alex.
-         Si no a todos los que estamos aquí-terminó el chico.
-         Por eso nos han invitado-comentó Jade apareciendo detrás de ellos-esto es muy inquietante.
-         Era demasiado bonito para ser verdad-dijo Mark.
Las dos personas contratadas por J habían muerto. ¿Habría un asesino suelto por la isla? ¿Sería uno de ellos? Ninguno lo había pensado, ¿acaso son demasiado confiados?
“Quizás es alguien que ya hay dentro, no me puedo fiar de nadie, ni siquiera de Alex. Seguramente haya pistas por todos lados. Voy a encontrar al o a la que está sembrando el pánico en la isla” pensaba Verónica tumbada en su cama mirando al techo. En la habitación solo estaban ella y Lily.
-         ¿Estás bien?-le preguntó Lily.
-         Si, solo estaba pensando-respondió ella.
-         Alex parece muy majo y es bastante guapo.
-         Si, lo es, las dos cosas.
-         Lástima que lo dejarais.
-         Le quería mucho, pero le ofrecieron una beca y no la podía rechazar. Era la oportunidad de su vida.
-         ¿Por qué no intentas volver con él?
-         Es muy fácil decirlo, pero quizás esté saliendo con otra.
-         ¿Quieres que le pregunte?
-         Si no te importa.
-         Hola, ¿qué hacéis aquí tan solas?-saludó Mary entrando en la habitación.
-         Estamos hablando de chicos-dijo Lily.
-         ¡Oh qué bien! ¿Me puedo apuntar?-dijo la chica recién llegada.
-         Claro-le contestó Verónica.
-         Aquí hay chicos muy guapos, ¿de cuál estáis hablando?-cuestionó Mary a las chicas.
-         De Alex-respondió Lily-voy a intentar que vuelva con Verónica.
-         Yo te ayudo-anunció la bailarina.
-         Gracias sois muy amables-dijo la joven detective a sus compañeras con una sonrisa.
-         ¿Y cómo lo hacemos?-preguntó Lily a Mary.
-         Tengo una idea-comentó la chica de pronto.
Mientras tanto, Alex, Mark, Jim y Víctor estaban teniendo una agradable charla en la terraza:
-         ¿Creéis que debo volver con ella?-preguntó Alex.
-         Si, es muy guapa y además es lista-confirmó Víctor.
-         Cambiando de tema-dijo Jim- aquí hay dos chicas con las que he salido.
-         Una es Lily, pero, ¿y la otra?-curioseó Mark.
-         Mary-respondió el actor.
-         ¿La bailarina?-preguntó Alex-no me lo esperaba.
-         Si, hace un tiempo, coincidimos en una clase de baile y la invité a un café-comentó Jim.
-         ¿Y cuánto estuvisteis juntos?- cuestionó Mark.
-         Unos meses, nos queríamos mucho, pero me fui a Europa a grabar una película.
A la hora de la cena, en la mesa, cada uno mantenía una conversación con la persona de al lado, todos menos Verónica que le preguntaba a todos si habían visto algo sospechoso. Todos le respondían lo mismo, ¿cómo puede ser? Es uno de ellos, pero ¿quién? Esa era la pregunta adecuada, el caso es que nadie se auto inculparía. “Es ridículo, tengo que averiguar algo mas, no me puedo quedar de brazos cruzados” pensaba Verónica mientras llevaba su plato a la cocina junto con Lily.
“Hay algo en ellas que me resulta familiar, esas dos, las conozco” meditaba Víctor mirando como la joven se alejaba junto a la joven otra joven.  
Verónica, Lily-gritó Víctor siguiéndolas hasta la cocina- yo os conozco, se porque siempre vais juntas. Vosotras sois…

miércoles, 16 de febrero de 2011

Capítulo 4

Todo era muy raro, pero allí pasaba algo. Podía haber sido cualquiera. Todos dijeron que habían estado en su habitación y no habían salido, ¿pero a quién creer? Quizás había sido Rose, pero la descartaron por ser su mujer. ¿Había sido ese el error que habían cometido?
Verónica seguía mirando el cuerpo mientras que los demás intentaban comunicarse con el exterior:
-         Es imposible, no tenemos línea-comentó Lily.
-         ¿Nadie tiene móvil?-preguntó Mark.
-         No, pero quizás si enviamos una botella o algo-expuso Jim.
-         Vamos a usar mi ordenador-comentó Alex-o no.
-         ¿Qué pasa? ¿Se te ha olvidado?-preguntó Jim.
-         No, es que no me he traído el cable y está sin batería-contestó el joven.
-         No, es de noche, podemos hacer señales con un espejo y una linterna-observó Verónica.
-         Imposible, no tenemos linterna-anunció Rose-solo hay velas.
-         ¿No viene nadie a traer pan o algo de comer?-cuestionó Phoebe.
-         Lo siento, pero solo llevamos aquí desde esta mañana-contestó Rose-como ustedes, solo que desde un poco antes.
-         ¿Y qué hacemos?-preguntó Mary.
-         Vayámonos a prepararnos para lo de esta noche-contestó Lily.
-         Será lo mejor. Así podremos averiguar más cosas-propuso Mary.
-         Eso le servirá a Verónica para saber quien ha sido-dijo Alex guiñándole un ojo a la joven detective.
Todos se fueron a la planta de arriba. Esa noche hicieron lo que habían propuesto. Cada uno se presentó, dijo de donde venía, como había sido invitado y si tenían relación con los demás. No sacaron nada en claro. Seguían confusos, pero ahora se conocían más. Pensarían que podían descubrirlo y quién sabe a lo mejor era cierto. ¿Pero nadie se había dado cuenta?
-         Rose-dijo Verónica.
-         ¿Qué pasa con ella?-preguntó Mark.
-         No os habéis dado cuenta de que solo estuvo un rato llorando y ya está bien-contestó la detective-¡Por favor! Su marido, lo han matado y ella ni siquiera se ha preocupado.
-         Quizás no lo quería-dijo Phoebe.
-         De todas formas esa no es escusa. Y si no lo quería, más razones para matarlo-observó Alex.
Todos se fueron a buscarla, pero no la encontraron por ninguna parte de la primera planta. ¿Quizás se había largado? Pero no podía salir de la isla. Decidieron buscar fuera de la casa antes que en la planta de arriba, pero no había nadie fuera. Así que subieron. No estaba en su habitación.
-         ¿Pero dónde se ha metido esta mujer?-preguntó Jade sin esperar respuesta.
-         Vamos a ver que hay en la puerta que está cerrada con llave-dijo Verónica.
-         ¿Hay una puerta cerrada con llave?-dudó Mark.
-         Si, la del final del pasillo-contestó la muchacha.
Se fueron a abrir la puerta. Intentaron abrirla de mil maneras, haciendo palanca, a golpes, con una horquilla… Ninguno lo consiguió. Pero llegó Verónica y con la misma invitación que había recibido, lo consiguió.
-         Vivan los detectives-dijo Alex con sarcasmo.
-         Ríete pero tú no lo has conseguido-le devolvió ella la ironía.
En la habitación solo había un armario, una cama y una ventana. Miraron en el armario, estaba vacío. Debajo de la cama tampoco había nada y el techo estaba sellado y parecía muy resistente. ¿Y entonces? ¿Por qué estaba cerrada la puerta? En el filo de la ventana encontraron una cuerda atada. Se asomaron a la ventana para ver que había al final de la ventana…

miércoles, 9 de febrero de 2011

Capítulo 3

Una vez en la isla, una isla grande y rocosa, perfecta para esconderse, los 10 invitados entraron en una casa grande pero de estilo anticuado. Dos personas se dirigieron hacia ellos, un hombre y una mujer.
-         Hola, soy Rose, y este es mi esposo Robin-dijo la mujer- no hace falta que nos digan sus nombres, sabemos quiénes son.
-         ¿Quién nos han invitado?-preguntó Alex.
-         El señor J. No sabemos quién es, él solo nos ha pagado a través de una mujer-dijo el hombre.
-         Cada uno de los que estamos aquí ha recibido una invitación para venir-dijo Verónica.
-         Lo sabemos-dijo Rose- yo seré la que os sirva la comida y os ayude en lo que queráis y mi marido se encargará de cocinar.
-         Bueno, ¿y las habitaciones?-dijo Jim.
-         Arriba-contestó Rose-les acompañaré.
Una vez hechas las presentaciones y acomodados los invitados, cada uno hizo una cosa diferente.
Alex salió a la terraza donde se encontraba Verónica charlando con las demás chicas.
-         ¿Estás enfadada?-preguntó Alex.
-         No-contestó ella fríamente.
-         Sé que lo estás-dijo él-te conozco.
-         ¿Entonces para qué preguntas?-dijo ella mirándolo.
-         Vamos no seas así-dijo el chico intentando calmarla.
-         Está bien, te perdono-dijo Verónica para no seguir con la discusión.
-         Señoritas, Verónica, nos vemos en la comida-dijo Alex desapareciendo por la puerta.
-         Aún le gustas-dijo Phoebe.
-         Estoy de acuerdo-dijo Lily-¿Habéis visto a Jim?
-         ¿El actor?-preguntó Jade.
-         Si, estuvimos saliendo-dijo la joven millonaria.
-         ¡No!-dijo impresionada Jade-no me lo esperaba.
-         Ya que nos estamos confesando-manifestó Mary- yo también estuve saliendo con Jim.
-         Eso sí que es fuerte-se sorprendió Jade.
-         Sabéis, yo casi me caso con Mark, el abogado-afirmó Phoebe-pero me fui a una de mis empresas en Alemania.
-         Señoritas, la comida está lista-dijo Rose amablemente.
-         Gracias, ya vamos-dijo Jade.
Todos entraron al comedor. En la comida hablaron de diferentes temas.
-         Bueno, esta va a ser una estancia agradable, o eso espero-dijo Jim.
-         Claro, deberíamos reunirnos esta noche para hablar un poco de quiénes somos y cómo hemos llegado aquí-dijo Chris.
-         Estoy de acuerdo contigo-comentó Mark-podríamos pedir a Rose y su marido que saquen una mesa y algo de beber a la terraza, por la noche se tiene que estar muy bien fuera.
-         Si, y también una baraja de cartas, así de camino que nos conocemos nos entretenemos.
Todos estaban de acuerdo con esta idea. Cada uno aporto algo diferente para que esa noche se lo pasaran de miedo (y tanto). Decidieron que jugarían a las cartas por parejas y después las chicas contra los chicos. Acabaron hasta pensando en jugar a “Verdad o atrevimiento”. ¿Descubrirían si alguno de ellos era J? ¿O quizás las cosas ocultas de cada uno? Lo importante era saber cosas de los demás.
 Cuando terminaron cada uno se retiró a su habitación a deshacer las maletas. Pero cada uno estaba pensando en sus cosas en vez de deshacerlas.
Víctor no podía parar de pensar en cómo le iría a
Claudia.” Quizás se había enamorado de alguien, no eso es imposible” pensaba sentado en la cama.
“No me puedo creer que Verónica siga tan guapa”. Eso era lo que daba vueltas en la cabeza de Alex.
Los chicos dormían en habitaciones separadas, dos en una y tres en otra. Sin embargo las chicas dormían todas juntas. En total debería de haber solo 7 habitaciones, contando a los criados. Pero era extraño, había 8. Y la octava estaba cerrada. ¿Qué habría dentro? Buena pregunta pero los invitados estaban demasiado ocupados para dedicarse a abrir esa puerta.
-         ¡Ahhhhhhh!-se oyó la voz de Rose en la primera planta.
Todos bajaron corriendo.
-         ¿Qué ha pasado?-fue la joven detective, Verónica, la que se atrevió a preguntar.
-         Está, está, está muerto-dijo Rose con la cara blanca.
Y allí en el suelo de la cocina estaba Robin, su esposo, con un charco de sangre a su alrededor. A su lado había un bate de beisbol manchado con la misma sangre. ¡Le habían  abierto la cabeza!
-         Que atrocidad-dijo Lily cubriéndose la cara con las manos.
-         Lo que pensaba, le han golpeado hasta abrirle una brecha lo suficiente grande como para desangrarse en cuestión de segundos-dijo Verónica arrodillada junto a la señora y su esposo.
-         La señorita tiene razón. Lleva más o menos media hora muerto-dijo Chris.
-         ¿Y tú cómo lo sabes?-preguntó Mark.
-         Soy el doctor Wyatt, licenciado en medicina-contestó él.
-         Hay que llamar a la policía-dijo Victor.
-         Ya lo he intentado-comentó Phoebe apareciendo junto a ellos-nos han cortado la línea.
-         Quien sea se ha esforzado mucho para cometer un simple crimen-dijo Verónica mirando a sus compañeros.

Personajes

                                                               Invitados
Verónica (Detective)à Kristen Bell



















Alex (Estudiante de informática)àJason Dohring
 


Lily (Millonaria)àAshley Benson


Mary (Bailarina)à Lucy Hale


Jim (Actor)à Ian Harding


Chris (Médico)à Drew Fuller



Phoebe (Empresaria)àShannen Doherty



Mark (Abogado)àT.W. King


Jade (Secretaria de Phoebe)àJayma Mays

Víctor (Profesor)à Peter Facinelli


No invitados

Claudia (Alumna de Víctor)àTaylor Swift



Rose (Empleada)à Imelda Staunton
Robin (Cocinero)àGeorge Clooney