lunes, 4 de abril de 2011

Capítulos 9 y 10 (Para Rania,Moi,Tamara y Juanjo)

Capítulo 9
-         Jade-terminó Verónica.
-         Otra más, seguro que yo soy el siguiente. Quiero irme ya de aquí-dijo Alex
-         Que no cunda el pánico, todavía-comentó Mary-Además seguro que no eres tú, sino yo.
-         Podéis dejar de hablar de eso, intentó averiguar que pasó-reprochó Verónica.
-         Probablemente le asustaba demasiado estar aquí, tan amenaza y se suicidó-mencionó Víctor.
-         Lo dudo mucho, y aunque es una posibilidad, también es imposible. No sé cómo, pero si se hubiese tirado la cuerda se hubiese roto-observó la detective.
-         ¿Y entonces qué pasó?-preguntó el profesor.
-         Pienso que la ahogaron con la cuerda y después la dejaron caer lentamente sujetando bien la cuerda. O puede que desde abajo. Previamente colgarían la cuerda y después la colgaran-expresó Verónica.
-         Puede ser, desde abajo se podría llegar. ¿Pero para qué tanta molestia?-cuestionó Víctor la teoría de la chica.
-         Ahí está la cuestión. Para que pensáramos que se había suicidado.
-         No puedo seguir aquí, vámonos-inquirió Alex.
-         No podemos, estamos atrapados-le contestó Mary.
-         Me refiero a que vayamos a la casa.
-         Será lo mejor, pero quiero seguir investigando-dijo Verónica.
-         Vamos Verónica, te acompañaré mañana si quieres y podrás seguir examinando esto-le propuso Alex.
-         Vale, vámonos.
Los tres se fueron a la casa, allí se encontraron a Jim y a Lily. La joven explicó que se había encontrado a Jim en la cocina, tirado en el suelo y pensó que estaba muerto, pero solo se había desmayado. Verónica les contó que habían encontrado a Jade colgada de la roca. Todos se estremecieron, incluso los que la habían visto. Bajaron a la cocina, cada vez quedaban menos y ahora solo pensaban en sobrevivir, fueron a tomar un poco de agua. Debían tranquilizarse para poder dormir, pero ninguno podía. Los invitados estaban peor por momentos, inquietos, agobiados, intranquilos pero expectantes a la misma vez. Querían salir de allí como fuese y aunque no tenían posibilidades, pensaron en todo. ¿Por qué no habían construido la balsa? Inquietante pero no podían, no tenían materiales. Habían pensado en todo, absolutamente en todo.
Los nervios estaban a flor de piel. El pánico había cundido. Cada uno tumbado sobre su cama pensaba: “Soy el siguiente, soy el siguiente.” Todos menos Verónica, “Jade, sé que la conozco de algo, pero ¿de qué?” No consiguió recordar de que le sonaba. Quizás se había cruzado con ella por la calle o algo. Un rato después empezó a pensar en todas las pistas que había conseguido. Todas apuntaban a Jade, pero estaba muerta, se había quedado sin culpable y tenía que empezar otra vez desde el principio.
La joven inspeccionó si las otras dos chicas estaban dormidas. Ella creyó que si pero no era así y aunque no se dio cuenta, no importó mucho. Se acercó al armario, lo abrió y cogió una de las chaquetas que tenía Jade. “Faltan algunas” pensó. Verónica había abierto muchas veces ese armario en busca de pistas, para descubrir al asesino. Las otras chicas estaban tan concentradas que se habían quedado dormidas. Encontró la cartera en una chaqueta negra. La abrió y encontró su carné de conducir. Era muy normal, nombre, dirección… lo típico. En otra chaqueta encontró su móvil. Nada fuera de lo normal hasta que llegó a la M. M de Mars, “mi apellido” dijo en voz muy baja la chica. Pulsó el botón y justo debajo del número, leyó Keith Mars, “¿mi padre?” se preguntó extrañada. En ese momento la recordó.
Capítulo 10
(Flashback de Verónica)
-         Hola hija, ¿qué tal en el instituto?-preguntó Keith Mars a su hija.
-         Bueno un poco aburrida pero he aprendido una cosa nueva. Cuando tu novio se va a estudiar a San Francisco todo el mundo hace como que no están hablando de ti cuando vas por los pasillos.
-         No les hagas caso. Y ¿por dónde anda Wallace? Hace mucho que no lo veo.
-         Ya sabes, jugando al baloncesto con el equipo del instituto.
-         Le va bien entonces.
-         Sí, creo que quedaremos los tres el fin de semana para ver una peli.
-         ¿Tres?
-         Si, Wallace, Mac y yo.
-         Eso está bien que quedes con tus amigos y te olvides de Alex.
-         Aunque Mac está un poco ocupada, pero…-sonó el timbre y la cortó.
Keith fue a abrir:
-         Hola, ven te presentaré a mi hija.
-         Hola-dijo Verónica mirando a la muchacha que venía con su padre.
-         Verónica esta es Jade, estará aquí un par de días mientras recupero su trabajo-presentó du padre- Jade esta es mi hija, Verónica.
(Regreso al presente)
Eso era, su padre había trabajado con ella. Pero su trabajo… Claro, su padre había conseguido que la readmitieran. Su jefa era… Verónica no la recordaba. ¡Phoebe! El nombre de la empresaria muerta en la misma isla se proyectó en su mente. Otra pista más que llevaba a inculpar a Jade. ¿Había acabado el trabajo y por miedo a la cárcel se había suicidado? Pero ¿y los demás? Quizás tenían alguna relación con Phoebe. Era evidente que Mark si tenía algo que ver, el caso es que los otros... No podía ser eso.
En ese momento las chicas se acercaron a ella:
-         ¿Qué haces?-preguntó Lily.
-         Estaba buscando pistas.
-         Tu siempre investigando-comentó Lily.
-         Sabéis, tengo la sensación de que os conozco, pero no sé de qué-dijo Mary cambiando de tema.
-         Lo mismo digo-mencionó Lily.
-         Yo si se dé que-anunció Verónica.
(Flashback)
En el instituto de Neptune, Verónica y su mejor amiga Mac hablan en el pasillo:
-         Cuanto ha cambiado Lily-dijo Mac
-         Si, antes era demasiado pija y se creía lo más. Pero ahora es una buena amiga.
-         Hola-saludó Lily parando al lado de las chicas.
De repente pasó una chica gótica.
-         ¿Habéis visto a esa alguna vez? –preguntó Lily.
-         No es una chica nueva-contestó Mac
(Regreso al presente)
-         La chica nueva y gótica era yo-dijo Mary.
-         Exacto-afirmó Verónica.
-         No te quedaste mucho ¿no?-mencionó Lily.
En efecto, la chica nueva se fue un par de meses después de llegar.
Se conocían, ¿los invitados estaban relacionados?
El tiempo pasaba, en concreto un día más. Los días pasaban y pasaban. No había muerto nadie, por ahora…
Los chicos estaban intentando no pensar en las muertes y todo lo ocurrido en ese tiempo. Así que se levantaron de sus camas y se pusieron a jugar un rato al ajedrez.
-         Faltan 4 peones negros-dijo de pronto Alex.
-         Mirad los demás, tienen letras en la parte de abajo-observó Víctor.
-         V, A, V, M, L, J-leyó Jim.
-         ¿Qué significará?-preguntó Alex.
-         V de Verónica, A de Alex, V de Víctor, M de Mary, L de Lily y J de Jim-contestó Víctor.
-         Entonces los peones desaparecidos…-dijo Jim.
-         Son los que están muertos-terminó Alex.
No podían salir de allí, no podían correr, ni gritar y la isla estaba demasiado lejos para nadar.

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