lunes, 14 de marzo de 2011

Capítulo 6

-         Sois amigas, y también antiguas alumnas mías-terminó el profesor.
-         ¡Es verdad! Le recuerdo estuve en su clase dos años seguidos y fue mi tutor-dijo Verónica.
-         Claro, ya decía que me sonaba su cara-comentó Lily- es usted mi profesor de lengua de 3º.
-         Sabía que os conocía.
-         En fin, encantada de volver a verle-reconoció Verónica-pero ahora me voy a mi cuarto.
-         Nos vemos más tarde.
-         Yo me voy con ella, encantada de nuevo profesor.
Las dos chicas salieron de la cocina mientras el profesor se quedó pensando. En ese momento no lo habría pensado pero quizás fuera una de ellas. Lo raro es que ninguna parecía culpable. “Jamás sería capaz de pensar en ellas como asesinas y mucho menos sabiendo que son unas chicas estupendas. Además Verónica está investigando paso por paso las muertes y Lily no tiene motivos, ¿o quizás si? El caso es que son un par de chicas inocentes. No se me pasa por lo cabeza desconfiar de ellas. Será mejor que me vaya a dormir un rato” pensaba Víctor mientras abandonaba la estancia.
De vuelta en la sala principal, casi todos los presentes habían terminado de comer, excepto Jade. La mejor amiga y secretaria de Phoebe era sin duda la persona que más tardaba en comer.
-         Señorita, si no le importa nos retiramos a descansar-dijo amablemente Mark.
-         No, retírense a descansar si lo desean, no me importa comer sola.
Ya todos se habían retirado excepto ella. Casi media hora más tarde Jade terminó de comer. Justo en el momento en que dejaba su plato en el lavavajillas se oyó un grito arriba:
-         ¡Ahhh!-era el grito ensordecedor de Phoebe- ¡Qué alguien me ayude!
-         ¿Qué ha pasado?-preguntó Chris entrando.
-         He venido a hablar con él y me lo he encontrado aquí tumbado sin pulso.
-         Está muerto-dijo el doctor-no sé exactamente cómo pero ha muerto.
-         Le han envenenado-comentó Verónica apoyada sobre el marco de la puerta.
-         ¿Cómo?-preguntó Chris.
-         En su almohada-le contestó la joven-hay una mancha, juraría que es “sangre del diablo”.
-         ¿Qué es eso?- dudó Phoebe.
-         Eso, es la mancha roja que hay en su almohada. ¿Notáis ese olor a azufre?- confirmó Verónica.
-         Es verdad, no me había fijado-dijo Chris.
-         Eso es “sangre del diablo”. Un veneno de un color rojo y de ligero olor a azufre que en contacto con la piel mata en cuestión de segundos.
-         Ya ha caído otro-comentó Jade entrando en la habitación-¿Quién será el próximo?

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